La época navideña es bombardearse de películas, anuncios y medios digitales que nos venden una imagen de la familia y de como nos debemos sentir y comportar muy idealizada, pero lo cierto es que para algunas personas la Navidad es un periodo que dista mucho de esa imagen.
Recordar épocas de la infancia relacionadas a la Navidad, juntarnos con familiares con los que quizá no hay buena relación, la ausencia de algunas personas que no volverán a estar, el ponernos en contacto para organizar la navidad con la expareja para el bien de los hijos y otras situaciones pueden llevarnos a un estado emocional complicado de gestionar.
A su vez, las vacaciones aumentan el tiempo de convivencia respecto al resto del año y pueden hacer que aumenten las tensiones en algunas familias. Además, la situación actual nos obliga a tener que cambiar algunas formas de organizarnos en torno a estas fechas, pudiendo acrecentar algunos conflictos.
Cada persona tiene una situación concreta que puede ocasionar problemas o dificultades diferentes.
Es normal que en las familias se produzcan conflictos. El identificar qué suele causar esos roces algunas veces puede ayudarnos a que en esta ocasión podamos prevenir esas situaciones que suelen desencadenar problemas.
A veces expresar cómo nos sentimos o lo que nos está generando la situación puede ayudarnos a que la otra persona tome conciencia de lo que está pasando. Es común suponer que los demás deben saber cómo nos sentimos pero puede que la otra persona no vea que lo que está diciendo es ofensivo, genera malestar o no nos hace gracia.
Es entonces que nos podemos estar enfrentando no solo a conflictos familiares, sino a la llamada “depresión blanca” también conocida como “blues navideño”
¿Cuáles son los síntomas de la depresión navideña?
Los síntomas que aparecen asociados a la depresión blanca serían:
• Profundos sentimientos de tristeza.
• Nostalgia.
• Falta de apetito.
• Problemas para dormir.
• Irritabilidad.
• Ansiedad.
Se tratan de síntomas similares a los de la depresión común. Aunque en este caso, la nostalgia podría ser el síntoma más característico y nuevamente nos enfrentamos al momento de comparar las navidades actuales con aquellos tiempos dónde solíamos sentirnos felices.
Marcar expectativas reales sobre cómo celebrar la Navidad. Ver las situaciones familiares y las ausencias con perspectiva, asumir con naturalidad los cambios, afrontar los excesos de villancicos y el aumento de situaciones y el materialismo favorecen una mejor salud emocional en estas fechas. Y si aún con todo esto, te resulta abrumador tener que seguir el ritmo de la fiestas, es válido que aminores el paso y puedas prescindir de uno o dos eventos ( no tienes la obligación de acudir a todo)
El invierno nos pone tristes: la ciencia lo explica
¿Te suena qué son los ritmos circadianos y cómo actúan sobre nuestro organismo y nuestro estado de ánimo?. Nuestro reloj biológico, recibe información sobre el ciclo luz-oscuridad externa, lo interpreta y reacciona ante él a través de la melatonina. Por eso reaccionamos ante los cambios horarios pero también ante las estaciones del año. Se considera que el ciclo circadiano cambia según las estaciones.
Investigadores del Instituto de Investigación Baker en Melbourne (Australia) han observado que el volumen de serotonina disminuye en los meses de invierno debido a la baja luminosidad. La serotonina es un neurotransmisor del sistema nervioso central que influye en la gestión de los estados de ánimo y sus cambios estacionales. A menos horas de luz, menor producción de serotonina y por tanto peor humor y menos energía. (National Geographic, 2017)
El síndrome de depresión estacional, “depresión de invierno” o trastorno afectivo estacional (TAE) se origina la respuesta del cerebro a la disminución de la exposición a la luz natural.
Entonces, puedes sentirte con mayor tranquilidad al reconocer que incluso biológicamente estamos más predispuestos en estas fechas a sentirnos nostálgicos.
Así que, sabiendo que nuestras expectativas pueden jugar en nuestra contra y qué incluso la estación contribuye a qué seamos más sensibles a los conflictos y ausencias; si sientes que la situación va más allá de lo que puedes controlar, acudir con un especialista te ayudará a pasar la época o identificar si lo que estás sintiendo va más allá de un “blues navideño”
Fuente: https://www.nationalgeographic.es/ciencia/2017/12/depresion-blanca-o-blues-de-navidad-existe-y-como-afrontarla/amp